viernes, 2 de mayo de 2008

Don Fermín Francisco de Carvajal Vargas, el único americano que alcanzó la grandeza de España

Puesto que uno de mis trabajos en Wikipedia, la enciclopedia libre, sufrió cambios innecesarios y puramente superficiales que en nada innovaban el sustento material del mismo, trasvasijé hasta aquí su contenido.

Fermín Francisco de Carvajal Vargas y Alarcón (nacido en Quilpolemu, valle próximo a Quirihue, VIII Región del Biobío, Chile, el 16 de septiembre de 1722; muerto en Madrid, España, el 22 de enero de 1797), último y noveno correo mayor de las Indias, primer duque de San Carlos y grande de España de primera clase, fue el único criollo americano en recibir la grandeza de España.

Su familia
Fermín provenía de uno de los linajes más poderosos del sur de Chile; era hijo legítimo de don Luis de Carvajal Vargas y Roa, regidor del cabildo de Concepción, y de doña Luisa de Alarcón y Riquelme de la Barrera.

Con el paso de los años, los Carvajales obtuvieron una serie de títulos de nobleza, unos por méritos personales, otros por indemnización. La influencia que ejercieron fue de importante magnitud; sin embargo, en la actualidad, su recuerdo casi se ha esfumado por completo.

Algunos pasajes de sus años mozos
El párroco de Cobquecura Isidro de Montemayor lo bautizó en la estancia materna de Quinacabén, situada en el valle de Quilpolemu, el 20 de diciembre de 1722, siendo sus padrinos el capitán Juan García de Mariscal y Úrsula de Urrutia; testificaron de la imposición del sacramento el maestre de campo Felipe de Soto Aguilar y el capitán Juan de Valencia.

Fermín todavía se hallaba en los tiernos años de la infancia cuando quedó huérfano de padre, alrededor del año 1726. Su madre contrajo nuevo matrimonio, el 21 de julio de 1731, esta vez con don Francisco Pascual de Roa y Moraga (1693-1760), capitán a guerra del partido de Itata, alcalde de Concepción (1734), corregidor de Itata (1743) y de Concepción (1757-1760).

Don Francisco Pascual de Roa proporcionó a Fermín todo el cariño y las atenciones que un padre puede dispensar a un hijo. Se preocupó de educarlo convenientemente y de realizar los trámites que permitieran que éste fuera respetado y considerado como un joven noble. Así, don Francisco elevó ante el cabildo de Concepción una información de nobleza de sus hijastros, Fermín, Joaquín José y Carlos Adriano, el 22 de noviembre de 1743, la que se protocolizó ante el escribano público Francisco Javier de Folmón, al año siguiente.

Su vida en Lima: el matrimonio
Algunos años antes del documento que su padrastro produjera, don Fermín fue enviado a Perú para iniciar su instrucción. Allí tuvo contacto con sus parientes, quienes lo persuadieron de casarse con una muchacha de excelente situación social y perteneciente a la aristocracia colonial. Se casó en la catedral de Lima, el 11 de junio de 1741, con su prima Joaquina María Magdalena Brun y Carvajal, natural de esa ciudad, hija del doctor don Tomás Brun y Normante y de doña Catalina Isidora de Carvajal y Hurtado de Quesada.

Este enlace no podía ser más ventajoso para don Fermín: don Tomás Brun detentaba el título de marqués de Castelfuerte y ejercía el cargo de alcalde de corte de la audiencia real de Lima; doña Catalina Isidora de Carvajal poseía tres títulos de nobleza (marquesa de Monterrico, cuarta condesa del Puerto y tercera condesa de Castillejo) y era patrona de la provincia franciscana de los Doce Apóstoles (Perú).

Historia del título
Por espacio de doscientos cincuenta y cuatro años, la familia Carvajal detentó el alto cargo de correo mayor de las Indias, otorgado al doctor don Lorenzo Galíndez de Carvajal, presidente del Consejo de Castilla, miembro del Consejo de Indias y albacea testamentario de don Fernando II de Aragón, el 14 de mayo de 1514; dicho cargo fue confirmado por real cédula de don Carlos I de España, fechada el 26 de octubre de 1525.

Durante este período de más de dos centurias, sin embargo, los Carvajales no dieron el impulso que se requería para que la administración de la correspondencia fuera lo más expedita posible. Junto a ello, comenzaron a reunir un creciente poder, varios títulos de nobleza y un ingente patrimonio, lo que produjo cierto recelo en la Corona española. Estas tres razones esgrimió don Carlos III para privar a don Fermín Francisco de Carvajal Vargas de su cargo hereditario y retornarlo al gobierno.

Era indudable que los Carvajales tenían un nivel de vida bastante elevado. Don Fermín Francisco, el año 1760, ostentaba, aparte del correazgo mayor, los siguientes títulos: conde del Puerto, conde de Castillejo, señor de la villa del puerto de Santa Cruz de la Sierra y señor de Valfondo; además, era caballero profeso de la Orden Militar de Santiago (1758), coronel de caballería de los Reales Ejércitos, teniente general de caballería de Perú (1757), patrón de la provincia franciscana de los Doce Apóstoles (Perú), y familiar del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.

El rey don Carlos, atendidas todas estas circunstancia, pactó un convenio de resarcimiento por los posibles daños a la calidad y patrimonio de la familia de don Fermín Francisco (que constó de quince artículos) y le otorgó el título de primer duque de San Carlos (1768).


Nota: la imagen reconoce su procedencia de esta fuente:
  • Campos Harriet, Fernando (1989). Historia de Concepción. 1550-1988. 4ª ed. corregida y aumentada. Santiago de Chile, Editorial Universitaria. p. 91.


Fuentes:
  • Frías Valenzuela, Francisco (2000). Manual de Historia de Chile. Santiago de Chile, Empresa Editora Zig-Zag.
  • Medina Zavala, José Toribio (1906). Diccionario Biográfico Colonial de Chile. Santiago de Chile, Imprenta Elzeviriana.
  • Opazo Maturana, Gustavo (1957). Familias del antiguo obispado de Concepción. 1551-1900. Santiago de Chile, Editorial Zamorano y Caperán.
  • Retamal Favereau, Julio et al. (2001). Familias fundadoras de Chile. 1540-1600. Santiago de Chile, Empresa Editora Zig-Zag. v. I.
  • Roa y Ursúa, Luis de (1945). El Reyno de Chile. 1535-1810. Estudio histórico, genealógico y biográfico. Valladolid, Talleres Tipográficos Cuesta.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Sr. Quintana
Dentro de la documentación que el Duque de San Carlos llevó a España cuando viajó hacia allá a fines del siglo XVII, debió estar un libro escrito por Santiago de Cárdenas, ya que este le ofreció entregárselo al Rey ante la negativa de apoyo por parte del virrey Amat.
Esto es lo que se lee es una de las tradiciones de Ricardo Palma: Santiago el Volador.
En la actualidad me encuentro estudiando a este personaje. Sabe Ud. donde podría estar coleccionada la documentación real de esta época en España? al menos la referente al Duque de San Carlos? Muchas gracias
Marcelo Stucchi
stuqqi@gmail.com