martes, 5 de agosto de 2008

El carretero (Joaquín Dicenta)

Este hermoso y, a la vez, dramático poema fue escrito por el narrador y periodista español Joaquín Dicenta Benedicto (1862-1917), con el título de "Por el camino adelante". El gran actor nacional Alejandro Flores Pinaud (1896-1962) lo recitó y lo popularizó en nuestro medio con el nombre de "El carretero". La versión que aquí publico es la que Flores Pinaud declamó ante sus dilectas audiencias.


Es en la hora agonizante
de un crepúsculo violeta,
va marchando una carreta
por el camino adelante.

Cruza un pájaro agorero
sobre los campos silentes
y una canción, entre dientes,
va entonando el carretero.

En sus nidales de esparto
se ponen las aves presas,
relucen como turquesas
los ojos de los lagartos.

Y en la tarde agonizante,
tras la carreta, una moza
marcha mientras que solloza,
por el camino adelante.

¡Déjame subir al carro, carretero!
¡Déjame subir al carro que me muero!


Mira que estoy muy cansada,
que hace mucho que camino;

mira que marcho sin tino,
desde que fue la alborada.


He recorrido senderos,
he echado por un atajo

monte arriba y monte abajo,

sin pedir a los carreros (1)
un descanso en los apriscos;

sin implorar con mis quejas,

la leche de sus ovejas;
hiriéndome entre los riscos;
bebiendo en las cristalinas
aguas de los manantiales,
me han clavado los zarzales

sus espinas.

Al pasar por los confines
de los aperos cercanos,
sus colmillos en mis manos
han clavado los mastines,
y he seguido sollozante
y he caminado sin tino
por el mojado camino,
por el camino adelante;
toda cubierta de barro
de mis fuerzas desespero.
¡Déjame subir al carro,
carretero!

En busca voy de un zagal,
que en una noche pasada
se detuvo en la posada
por mi mal.
Amarme siempre juró
y yo creí su juramento,
mas ¡ay! se lo llevó el viento
y sin vida me dejó.

Dijo que si no le amaba
se moriría de pena,
que era yo como cadena
que su alma encadenaba,
y que su amor era tal
que fuera un crimen no amarle,
que el desprecio iba a matarle.
¡Y era tan lindo el zagal!

Mas ¡ay de mí! que él se fue
y yo quedé encadenada,
que lloro desamada
después que tanto le amé;
que él se marchó sin dolor
y a mí me pinchan dolores.
¡Él se llevó mis amores,
y yo me muero de amor!

Carretero, oye mis quejas,

caigo en tierra y me levanto,

pronto no podré hacer tanto,

si en el camino me dejas.


Carretero de Avilés,
me han herido los zarzales,

los mastines y riscales,

llevo sangrando los pies.

Toda cubierta de barro,

de mis fuerzas desespero.
¡Déjame subir al carro,
carretero
!

Cae la moza, se levanta,
y otra vez vuelve a caer,
comienza el cielo a llover
mientras la noche adelanta.
La moza llora y se inquieta,
y el carretero no escucha
porque es la oscuridad mucha
y está lejos la carreta,
y la moza, en el sendero,
llora caída en el barro:
¡Déjame subir al carro, carretero!
¡Déjame subir al carro,
que me muero!

Se oye un ladrido distante.
La moza, callada y quieta,
va siguiendo la carreta
por el camino adelante.


Nota: (1) Alejandro Flores prefirió usar el vocablo "pastores", mucho más poético y bucólico que "carreros".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta aca dejo algo especial de Joaquin Dicenta

Un Concejo
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Les voy a dejar este poema que es muy hermoso espero que les guste porque a mi si me encanto. Este poema no es mío

Te voy a dar un consejo,
Que aprendí para mi daño:
Un día que me hice viejo
A causa de un desengaño
Si quieres a una mujer,
Quierela de tal manera
Que la dejes de querer,
Antes de que ella no te quiera.

Porque en esto de amar
Sucede lo que al reñir,
Es necesario matar o
Es necesario morir...

El que no es tonto prefiere
Siempre que de esto se trata,
Al golpe de que se muere
El golpe con se mata;
Porque al que mata,
Lo encierran, pero lo indultan despues
Al que muere, ya ves
Al que se muere lo entierran.

Aqui tienes un consejo
Que aprendi para mi daño,
Un dia que me hice viejo
A causa de un desengaño...

( Joaquin Dicenta)

Mis mail : lindave04pe@yahoo.es

lidave04pe@hotmail.com

Anónimo dijo...

Un recuerdo de mi niñez. Mi tia abuela la recitaba en las fiestas familiares. Es super hermosa como añosa.Es muy triste pensar que ahora la juventud no conoce nada de poesía.